La Diócesis de Santa Marta fue la primera del país en recibir la reliquia de primer grado del santo de Asís, en el marco del Jubileo Franciscano por los 800 años de su Pascua.
La Diócesis de Santa Marta vivió el pasado 9 de junio una jornada histórica con la llegada de las reliquias de San Francisco de Asís, convirtiéndose en la primera ciudad de Colombia en acoger la peregrinación nacional «Francisco de Asís: una semilla de vida eterna», convocada por la Familia Franciscana con ocasión de los 800 años de la Pascua del santo italiano.
La celebración reunió a sacerdotes, religiosos, miembros de la Familia Franciscana y fieles provenientes de distintas parroquias y ciudades del país, quienes participaron en el acto de veneración de las reliquias, la procesión desde la Catedral Basílica hasta la Parroquia San Francisco de Asís y la solemne Eucaristía presidida por Monseñor José Mario Bacci Trespalacios, Obispo de Santa Marta.
Un regreso a casa
Durante su homilía, Monseñor José Mario Bacci destacó que la llegada de las reliquias constituye una ocasión de gracia y recordó que la santidad sigue siendo posible en todos los tiempos.
“Las reliquias de los santos son una confesión silenciosa de la victoria de la gracia. Nos dicen que Cristo sigue siendo capaz de modelar corazones, renovar vidas y suscitar en cada época testigos creíbles y luminosos de su Reino”, expresó.
El Obispo de Santa Marta recordó además que la presencia franciscana forma parte de la historia espiritual de la región desde los primeros tiempos de la evangelización.
“Santa Marta es franciscana desde su origen. La llegada de estas reliquias constituye, de algún modo, un regreso a casa. En ellas reconocemos una herencia espiritual que también nos pertenece”, afirmó.
¿Por qué Santa Marta fue escogida?
Fray Jorge Luis Torregroza, OFM, Secretario Provincial de la Provincia Franciscana de la Santa Fe, explicó que la elección de Santa Marta tiene una profunda raíz histórica.
“Necesitábamos que Santa Marta se convirtiera en la ciudad que abriera esta peregrinación porque fue aquí donde comenzó la evangelización franciscana en Colombia”, señaló.
En el mismo sentido, Fray Luis Alberto Toro, OFM, Vicario Provincial, recordó que desde esta tierra partieron los primeros frailes que sembraron el carisma franciscano en el país.
“Aquí inició la obra misionera. Los frailes comenzaron a sembrar la semilla de evangelización con el carisma franciscano y hoy volvemos a hacer memoria de esas huellas», expresó.
Un mensaje de esperanza, fraternidad y reconciliación para Colombia
En medio de los desafíos que vive el país, los frailes coincidieron en que el Jubileo Franciscano representa una invitación a renovar la esperanza y fortalecer la fraternidad.
“Necesitamos renovar la esperanza, la paz y la reconciliación. Juntos somos más fuertes y necesitamos volver a las fuentes de la espiritualidad para ser mejores seres humanos”, manifestó Fray Jorge Torregroza.
Por su parte, Fray Alexander Candela, OFM, subrayó que el ejemplo de San Francisco sigue siendo actual para Colombia.
“Francisco fue un hombre que se arriesgó para buscar la paz y hoy necesitamos volver a vernos como hermanos, respetarnos y abrazar al otro con amor”, afirmó.
Una fiesta de la fe y de la fraternidad
La jornada fue vivida con profunda alegría por parte de los fieles. Henry Sosa, ministro de la Orden Franciscana Seglar, calificó el acontecimiento como una verdadera fiesta espiritual.
“Se sigue repitiendo la historia de san Francisco congregando a todos, sin importar su condición social. Se vivió una fiesta total y se sintió realmente el espíritu de Francisco de Asís entre nosotros”, expresó.
Dayana Portillo destacó el significado especial que tuvo para Santa Marta ser la primera ciudad del país en recibir las reliquias.
“Fuimos puerta de entrada de la evangelización y para nosotros es un honor seguir llevando esa bandera”, afirmó.
La emoción también se reflejó en los más pequeños. Sarah Rengifo, una niña que participó en la celebración, manifestó la alegría de haber podido encontrarse con una pequeña parte de San Francisco de Asís, un santo con quien se siente identificada por su amor a la naturaleza y a los animales.
“Le pedí la virtud de la paciencia y más amor a Jesús. Lo que más me impactó fue haber podido estar con un santo que tuvo una vida extraordinaria”, expresó.
Una herencia espiritual que sigue dando frutos
Al concluir la celebración, Monseñor José Mario Bacci pidió que el espíritu de San Francisco continúe fecundando la Iglesia samaria.
“Que nos conceda amar profundamente a la Iglesia y trabajar por su renovación; que nos enseñe a configurarnos cada día más con Cristo crucificado y que, ocho siglos después de su Pascua, su testimonio siga recordándonos que el Evangelio es siempre nuevo y que la santidad sigue siendo posible”, señaló.
La peregrinación de las reliquias de san Francisco de Asís continuará ahora su recorrido por distintas regiones de Colombia, llevando un mensaje de fe, paz, fraternidad y reconciliación.



