CONACED Santa Marta construye nuevos mapas de esperanza para la educación católica

Los colegios afiliados a CONACED Santa Marta, se reunieron el 11 de septiembre en la I.E.D. Escuela Normal Superior María Auxiliadora para reflexionar sobre los desafíos actuales de la educación y fortalecer el trabajo conjunto de sus comunidades educativas.

Los colegios afiliados a CONACED (Confederación Nacional Católica de Educación) Santa Marta vivieron el viernes 11 de septiembre una jornada de encuentro, formación, fraternidad y reflexión en las instalaciones de la I.E.D. Escuela Normal Superior María Auxiliadora, en Santa Marta. El encuentro tuvo como eje la propuesta de “construir nuevos mapas de esperanza” y permitió a rectores, docentes y representantes de las instituciones participantes, dialogar sobre los retos que enfrenta hoy la educación católica.

La jornada contó con la presencia de Monseñor José Mario Bacci, obispo de Santa Marta; el Padre Misael Rueda Meza, presidente nacional de CONACED; Maribel Alarcón, rectora del Colegio Cajamag; y Sor Mónica Tausa, presidenta de CONACED Santa Marta y rectora de la Escuela Normal Superior María Auxiliadora, además de representantes de las instituciones educativas afiliadas.

Una jornada inspirada en la propuesta del Papa León XIV

El lema de la jornada estuvo inspirado en la Carta Apostólica “Diseñar nuevos mapas de esperanza”, publicada por el Papa León XIV en octubre de 2025 y dirigida al mundo de la educación. A partir de este documento, los participantes se cuestionaron si los modelos educativos actuales continúan ofreciendo las orientaciones necesarias para afrontar el futuro o si es pertinente encontrar nuevos caminos.

Según explicó Sor Mónica Tausa, esta reflexión llevó a los colegios de CONACED a reconocer los nuevos escenarios en los que se desarrolla la educación y a asumir el desafío de convertirse en “coreógrafos de la esperanza”, acompañando a niños, niñas y jóvenes en medio de las transformaciones de la sociedad.

Durante la jornada se llevaron a cabo diferentes actividades: una Eucaristía, el panel “Caminos de esperanza para la Educación Católica”, un trabajo colaborativo denominado “Del texto a la constelación: somos cartógrafos de la esperanza”, una gincana y un espacio de conclusiones y celebración de la vida a través de coreografías preparadas por los participantes.

Para el trabajo en equipos, se tomaron como referencia algunas de las metáforas utilizadas por el Papa León XIV, entre ellas, el puente, el faro y la brújula. Los grupos analizaron los capítulos de la Carta y sintetizaron sus principales llamados, hasta construir un endecálogo sobre el sentido de educar.

Entre sus once principios, se encuentran acompañar con amor desde el testimonio; poner a la persona en el centro; asumir la educación como una misión colectiva; reconocer la integralidad del ser humano; amar y cuidar la vida; promover la paz y el cuidado de la creación; utilizar la tecnología de manera crítica y ética; fortalecer la inclusión y la fraternidad; y diseñar nuevos mapas de esperanza siendo testigos que anuncian y defienden la vida.

Los desafíos de la educación católica

Uno de los momentos centrales fue el panel “Caminos de esperanza para la educación católica”, en el que participaron Monseñor José Mario Bacci, el Padre Misael Rueda Meza y Maribel Alarcón, bajo la conducción de Sor Mónica Tausa. 

Al abordar el papel de una federación de colegios católicos para la Diócesis, Monseñor José Mario Bacci destacó la presencia de la Iglesia en el mundo educativo, pero subrayó que, esta presencia debe darse desde el testimonio y no desde la imposición.

“Somos fermento cuando asumimos la vida como misión”, señaló el Obispo de Santa Marta, quien también llamó a comprender la docencia como una vocación que involucra a la persona de manera integral y que va más allá del cumplimiento de actividades dentro de una jornada escolar.

Por su parte, Maribel Alarcón destacó la importancia de pertenecer a CONACED por la posibilidad de crear redes, fortalecer vínculos de fraternidad y compartir una visión de la educación basada en valores.

El Padre Misael Rueda Meza, puso el énfasis en dos desafíos para la confederación y las instituciones educativas: ser testigos de aquello que se enseña y aprender a amar y a acoger el mundo en el que se educa. También resaltó la importancia de la visibilidad, el impacto y el trabajo en red que permite pertenecer a una organización como CONACED.

Poner a la persona en el centro

Para Sor Mónica Tausa, uno de los principales desafíos de la educación actual, consiste en poner a cada persona en el centro del proceso educativo. Esto implica, explicó, escuchar y acoger a cada niño, niña y joven, reconociendo su nombre y su realidad concreta. 

Asimismo, esto supone generar experiencias que permitan aprender valores como la fraternidad y la solidaridad, fortalecer espacios que ayuden a plantear preguntas fundamentales sobre la vida y promover un uso crítico y ético de la tecnología.

La presidenta de CONACED Santa Marta agregó que, este desafío no puede asumirse únicamente desde las instituciones educativas. La alianza entre escuela y familia resulta fundamental para acompañar de manera integral los procesos formativos de niños, adolescentes y jóvenes.

Educar juntos para afrontar los desafíos del presente

El encuentro también reafirmó la importancia del trabajo colaborativo entre las instituciones afiliadas. Sor Mónica Tausa retomó el conocido proverbio africano “para educar a un niño se necesita una aldea”, con el cual explica el sentido de pertenecer a CONACED: asumir de manera conjunta la tarea educativa, compartir una visión y formarse como comunidad para responder a los desafíos del presente.

En este sentido, el encuentro permitió vivir la fraternidad, la fe y el trabajo en equipo no sólo como conceptos, sino como experiencias concretas entre quienes hacen parte de las comunidades educativas.

“Encontrarse bajo el ideario CONACED, renueva nuestro compromiso con una educación que enseña a reconocer en todo ser humano, un hermano y a hacer de la fe, una apuesta por una humanidad más justa y en paz”, afirmó Sor Mónica.

Ser coreógrafos de la esperanza

Al finalizar la jornada, la presidenta de CONACED Santa Marta invitó a los rectores, docentes y demás integrantes de las comunidades educativas a asumir la educación como una tarea capaz de generar esperanza.

Retomando la expresión del Papa León XIV, destacó que educar es ser “coreógrafos de la esperanza”, una idea que, durante el encuentro pudo hacerse realidad a través del trabajo conjunto de los participantes, quienes prepararon tres coreografías como expresión de alegría, creatividad y sentido de equipo.

Para Sor Mónica, cuando quienes educan aman la vida, la niñez y la juventud, la vocación de formar puede convertirse en una fuente de alegría y sentido. De igual manera, señaló que, el trabajo en red puede convertirse en una experiencia concreta de fraternidad y que el testimonio de los educadores es fundamental para acompañar a las nuevas generaciones.

La jornada de CONACED Santa Marta dejó así, una invitación a seguir construyendo nuevos mapas de esperanza desde la educación, fortaleciendo el trabajo conjunto entre las instituciones y poniendo en el centro la vida, la dignidad y el futuro de niños, niñas y jóvenes.

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