El Diácono Andrés Patiño representa a la Iglesia samaria en este encuentro que reúne a los responsables de las Obras Misionales Pontificias y de la Pastoral Misionera de las 78 jurisdicciones eclesiásticas de Colombia.
Del 24 al 28 de agosto de 2026, la Diócesis de Buga acoge la Asamblea Nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP) y Pastoral Misionera, un encuentro que reúne a los directores de las OMP y responsables de la Pastoral Misionera de las 78 jurisdicciones eclesiásticas de Colombia.
La Diócesis de Santa Marta participa en este espacio a través del Diácono Andrés Patiño, director diocesano de las Obras Misionales Pontificias y Pastoral Misionera, quien lleva al encuentro la experiencia y la realidad de la Iglesia samaria y, al mismo tiempo, recoge aprendizajes de otras jurisdicciones para fortalecer el trabajo misionero en la Diócesis.
La Asamblea se desarrolla bajo el lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”, inspirado en la invitación del Papa León XIV para vivir la misión desde la comunión con Cristo y entre todos los miembros de la Iglesia.
Un encuentro para fortalecer la misión en Colombia
La Asamblea Nacional de OMP 2026 busca integrar a las distintas jurisdicciones eclesiásticas, fortalecer la formación y generar espacios para reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la misión de la Iglesia en Colombia.
Para el Diácono Andrés Patiño, uno de los principales valores del encuentro está precisamente en la posibilidad de compartir experiencias y buscar caminos comunes.
“Es un espacio de fraternidad que permite que Colombia mire los desafíos que tiene y los afronte en sinodalidad. Que realmente podamos unir fuerzas y nos esforcemos todos por trabajar en la misión”.
Durante las jornadas se han vivido momentos de oración y celebración de la Eucaristía, actos de apertura, espacios de reflexión, presentación de las realidades pastorales de las diferentes jurisdicciones y encuentros de trabajo por los Comités Regionales de Misiones (COREMI), espacios regionales de articulación de las Obras Misionales Pontificias.
También se ha reflexionado sobre el mensaje del Santo Padre con motivo del Centenario de la Jornada Mundial de las Misiones y sobre los desafíos actuales de la acción misionera en Colombia. La programación ha incluido, además, la presentación de las Obras Misionales Pontificias y de su equipo nacional, así como la proyección del Domund 2026 y de los materiales para el Octubre Misionero.
Santa Marta comparte su realidad y fortalece su camino pastoral
La participación de la Diócesis de Santa Marta representa también una oportunidad para compartir con otras Iglesias particulares las características de su realidad cultural y pastoral.
“Es la oportunidad de unirnos a la Iglesia en Colombia, de aportar lo que estamos viviendo, nuestra propia realidad y las características propias de la misión”, explicó Patiño.
Esta participación adquiere un significado especial para Santa Marta debido al proceso que adelanta la Diócesis para la construcción del Nuevo Plan Diocesano de Pastoral. De acuerdo con el Director Diocesano de OMP, conocer las experiencias de otras jurisdicciones permite recoger ideas y aprendizajes que pueden contribuir a este proceso.
Entre los aspectos que se proyectan para el Nuevo Plan se encuentra el fortalecimiento de la corresponsabilidad misionera, entendida como la participación de toda la comunidad en la tarea evangelizadora. En este sentido, el Diácono Andrés considera esencial la presencia de Santa Marta en este evento:
“Es fundamental que la Diócesis de Santa Marta participe de esta Asamblea donde el punto central es la misión”.
“Uno en Cristo, unidos en la misión”
El lema de la Asamblea, “Uno en Cristo, unidos en la misión”, ha orientado las reflexiones y actividades desarrolladas durante estos días. La propuesta parte de una idea central: la misión de la Iglesia se vive desde la unión con Cristo y desde el trabajo conjunto de quienes hacen parte de ella.
Desde esta mirada, la Asamblea busca recordar que, Cristo es el centro de la misión y el Espíritu Santo es su protagonista, mientras que la Iglesia está llamada a permanecer unida para dar fruto.
Esta reflexión se conecta con la imagen que Jesús presenta en el Evangelio de Juan: “Yo soy la vid, ustedes los sarmientos”. Así como las ramas de una vid necesitan permanecer unidas a la planta para recibir vida y dar fruto, los discípulos están llamados a permanecer unidos a Cristo y entre sí para dar fruto en la misión.
Según el Director Diocesano, uno de los principales aprendizajes del encuentro ha sido reconocer que la misión no depende únicamente de iniciativas individuales, sino que requiere una comunidad unida y abierta a la acción de Dios:
“Nosotros no nos enviamos, es el Señor quien nos llama para estar con él y nos envía”.
Esta perspectiva también invita a comprender que la misión no puede entenderse como una tarea reservada exclusivamente a quienes pertenecen a grupos misioneros o comunidades religiosas.
El Diácono Andrés, también retomó una expresión del Papa Francisco sobre la necesidad de ser una Iglesia que sale al encuentro, incluso asumiendo los riesgos que implica abrirse y anunciar el Evangelio:
“Invitaría a todos a sentirse parte de la misión. Somos, de hecho, misión; no uno que otro tiene una misión. Cada bautizado ya es misión, ya es presencia de Dios en el mundo”.
La misión como centro de la vida de la Iglesia
Durante la Asamblea también se ha insistido en que la misión constituye una dimensión esencial de la vida de la Iglesia. Monseñor Héctor Javier Pizarro Acevedo, Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, destacó durante el encuentro que, “lo que identifica verdaderamente a la Iglesia es la misión”.
En esa misma línea, el Diácono Andrés invitó a la comunidad diocesana de Santa Marta a comprender que la dimensión misionera no constituye una actividad más dentro de la vida de la Iglesia, sino que pertenece a su propia esencia.
Recordando la enseñanza de san Pablo VI, quien afirmó que la Iglesia existe para evangelizar, señaló que una Iglesia que deja de salir al encuentro de los demás corre el riesgo de perder el centro de su misión.
“Toda la Diócesis, toda la Iglesia en particular en Santa Marta debe ser misionera. Seminaristas, sacerdotes, religiosas, laicos, todos debemos ser misioneros”.
Por eso, el llamado de Patiño desde el Valle del Cauca, es a que todos los miembros de la Iglesia samaria se reconozcan como parte de esta tarea.
Un mensaje de OMP Colombia para la Diócesis de Santa Marta
En el marco de la Asamblea Nacional, el Padre Samir García Valencia, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias de Colombia, envió un saludo especial a la Diócesis de Santa Marta, a su Obispo, sacerdotes, párrocos, Asesores de Infancia y Adolescencia Misionera, niños, adolescentes y a todos quienes hacen parte de esta obra de la Iglesia.
El Director Nacional de OMP, invitó a la comunidad diocesana a continuar caminando en unidad y a vivir el llamado de la Asamblea bajo el lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”. En su mensaje, destacó especialmente la importancia de la comunión y del amor fraterno como testimonio de una Iglesia que vive su misión:
“Que la comunión, que el amor fraterno, sean el mejor testimonio misionero desde la Diócesis de Santa Marta para el mundo entero”.
Santa Marta, unida a la misión de la Iglesia en Colombia
La Asamblea Nacional de Obras Misionales Pontificias y Pastoral Misionera 2026 llega a su jornada final este 28 de agosto en la Diócesis de Buga, después de varios días de oración, formación, intercambio de experiencias y reflexión sobre los desafíos de la misión en Colombia.
Para la Diócesis de Santa Marta, la participación en este encuentro deja una invitación concreta: fortalecer una Iglesia en la que todos se sientan llamados a participar en la misión, compartir los aprendizajes recogidos en otras jurisdicciones y continuar aportando al camino pastoral de la Iglesia samaria.
Bajo el lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”, la Diócesis de Santa Marta se une a las Iglesias particulares de Colombia para seguir anunciando el Evangelio y fortaleciendo una cultura misionera que involucre a toda la comunidad.



