Diócesis de Santa Marta gradúa a 65 nuevos catequistas de ocho comunidades parroquiales

La Escuela Parroquial de Catequistas (ESPAC) celebró la graduación de 65 estudiantes que culminaron su proceso de formación. Durante la Eucaristía, Monseñor José Mario Bacci Trespalacios destacó la humildad, el servicio y el testimonio de Cristo como pilares de la vocación catequética.

La Diócesis de Santa Marta cuenta con 65 nuevos catequistas que culminaron su proceso de formación en la Escuela Parroquial de Catequistas (ESPAC), iniciativa orientada a fortalecer la preparación de hombres y mujeres comprometidos con el acompañamiento de los procesos de fe en las comunidades parroquiales.

La ceremonia de graduación se realizó el sábado 31 de octubre en el Santuario Diocesano Mariano Nuestra Señora de Fátima, con la participación de estudiantes provenientes de ocho comunidades parroquiales de la jurisdicción eclesiástica.

La Eucaristía fue presidida por Monseñor José Mario Bacci Trespalacios, Obispo de Santa Marta, quien durante su homilía reflexionó sobre el sentido de la formación cristiana y la responsabilidad que adquieren quienes reciben el encargo de acompañar a otros creyentes en su camino de fe.

La formación catequética como compromiso de humildad y servicio

A partir del Evangelio de San Lucas (14, 1. 7-11), el Obispo invitó a los graduandos a comprender la formación desde una perspectiva distinta a los criterios de reconocimiento y promoción personal. Explicó que, desde la lógica del Evangelio, graduarse no significa buscar los primeros lugares, sino asumir con mayor humildad el servicio a los demás.

“A más formación, más humildad, más último lugar, más servicio”, expresó Monseñor José Mario Bacci, al exhortar a los nuevos catequistas a hacer de su preparación una oportunidad para fortalecer su compromiso con la Iglesia y sus comunidades.

Asimismo, señaló que el testimonio cristiano no consiste simplemente en demostrar una buena conducta, sino en hacer presente a Jesucristo mediante la propia vida, de manera que las acciones de cada creyente reflejen su amor y su entrega.

El catequista, un acompañante en el camino de la fe

Durante su reflexión, Monseñor José Mario destacó que la misión del catequista va más allá de transmitir conocimientos religiosos. Su vocación consiste en caminar junto a otros creyentes, acompañarlos en su proceso de conversión y ayudarlos a crecer en el encuentro con Jesucristo.

En este sentido, retomó las palabras de San Pablo en la carta a los Filipenses, al referirse a la misión de permanecer junto a la comunidad para contribuir a su “progreso y la alegría de su fe” (Flp 1, 25).

Esta perspectiva sitúa al catequista como un testigo y compañero de camino, llamado a favorecer la maduración de la fe mediante el anuncio de la Palabra, la participación en la vida sacramental y el compromiso con los demás.

Nuevos catequistas al servicio del Plan Diocesano de Pastoral

El Obispo también destacó la importancia de los catequistas en la implementación del Plan Diocesano de Pastoral, reconociéndolos como colaboradores fundamentales en este proceso por su formación, testimonio, compromiso comunitario y protagonismo en la vida parroquial.

En su intervención, los invitó a contribuir a la misión de la Iglesia desde sus respectivas comunidades, favoreciendo la formación de discípulos misioneros y el anuncio del Evangelio.

La celebración incluyó la promesa de los catequistas, la entrega de diplomas e insignias de la ESPAC y la fórmula de envío, mediante la cual los graduados asumieron públicamente su compromiso de anunciar a Jesucristo con su vida y su palabra.

Con esta graduación, la Diócesis de Santa Marta fortalece su apuesta por la formación de agentes pastorales que, desde las parroquias, contribuyan al crecimiento de comunidades vivas y comprometidas con la evangelización.

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