Oración – 21 de Marzo

Jesús habla en San Lucas 18, 1 sobre la importancia de “orar siempre y con perseverancia”, por ello en medio de la emergencia provocada por el Covid 19, mientras estás en casa, te acompañamos con estos apoyos pastorales. No estás solo (a), estamos contigo a través de la Emisora Voces y de la página web.

+ San Lucas 18, 9 – 14:

Refiriéndose a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, Jesús dijo esta parábola: Dos hombres subieron al Templo a orar; uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, de pie, oraba así: “Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas”. En cambio, el publicano manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!” Les aseguro que este último volvió a su casa justificado, pero no el primero. Porque todo el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado.

Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús

Reflexión personal y familiar

– ¿Qué dice el texto?
– ¿Qué me enseña el texto?
– ¿Cómo aplico este texto en mi vida a partir de la realidad que vive el mundo hoy?
– Repito muchas veces: “¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!”

Comunión espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.

Hago una oración con mis propias palabras…

Termino con el Padre nuestro, el Ave María y luego en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.