Cantos Litúrgicos

XV Domingo del Tiempo Ordinario

POR TI, MI DIOS (Canción del testigo)

Por Ti, mi Dios, cantando voy la alegría de ser tu testigo, Señor.

Es fuego tu Palabra que mi boca quemó;
mis labios ya son llamas y cenizas mi voz;
da miedo proclamarla, pero Tú me dices:
“No temas, contigo estoy”.

Tu Palabra es una carga que mi espalda dobló;
es brasa tu mensaje que mi lengua secó.
“Déjate quemar si quieres alumbrar”.
“No temas, contigo estoy”.

Me mandas que cante con toda mi voz;
no sé cómo cantar tu Mensaje de amor.
Los hombres me preguntan cuál es mi misión.
Les digo: “Testigo soy”.

JESUCRISTO ME DEJÓ INQUIETO

Jesucristo me dejó inquieto,
su palabra me llenó de luz;
nunca más yo pude ver el mundo sin sentir
aquello que sintió Jesús.

Yo vivía muy tranquilo y descuidado,
y pensaba haber cumplido mi deber.
Muchas veces yo pensaba equivocado
contentarme con la letra de la ley.
Más después que mi Señor pasó,
nunca más mi pensamiento descansó.

Yo creía estar seguro y realizado
y dejaba descansar mi corazón.
Y siguiendo por la vía equivocada,
cosechaba en mi vida una ilusión.
Más después que mi Señor pasó
mi ilusión y mi engaño se acabó.

Sigo a veces intranquilo por la vida,
sin respuestas al que viene a preguntar;
mucha gente aún se encuentra adormecida
y sin ganas de saber y de llegar.
Más yo sé que Él volverá a pasar
y el descanso en inquietud Él va a cambiar.

NOS ENVIAS POR EL MUNDO

Nos envías por el mundo
a anunciar la Buena Nueva,
mil antorchas encendidas.
y una nueva primavera.

Si la sal se vuelve sosa
¿quién podrá salar al mundo?
Nuestra vida es levadura,
nuestro amor será fecundo

CORO
Siendo siempre tus testigos
cumpliremos el destino.
Sembraremos de esperanza
y alegría los caminos.

CORO
Cuanto soy y cuanto tengo
la ilusión y el desaliento.
Yo te ofrezco mi semilla
y Tú pones el fermento.

CORO
Nos envías por el mundo
a anunciar la Buena Nueva.
Mil antorchas encendidas
y una nueva primavera.

CORO

MENSAJERO DE LA PAZ

Es hermoso ver bajar de la montaña,
los pies del mensajero de la paz.
El Señor eligió a sus discípulos,
los mandó de dos en dos.

Es hermoso ver bajar de la montaña,
los pies del Mensajero de la paz (2).

Los mandó a las ciudades,
y lugares donde iba a ir El.
La cosecha es abundante,
les dijo el Señor al partir.

Pídanle al dueño del campo,
que envíe más obreros a la mies.
Al entrar en una casa,
saluden anunciando la paz.

El Reino de Dios está cerca,
a todos anunciarán.
Los que a ustedes los reciban,
me habrán recibido a Mí.

Quien recibe mi Palabra,
recibe al que me envió.

ALMA MISIONERA

Señor toma mi vida nueva
antes de que la espera desgaste años en mí,
estoy dispuesto a lo que quieras no importa
lo que sea, Tú llámame a servir.

Llévame donde los hombres necesiten tus
palabras, necesiten, mis ganas de vivir.
Donde falte la esperanza, donde falte la alegría
simplemente por no saber de Ti.

Te doy mi corazón para gritar sin miedo
lo hermoso que es tu amor.
Señor tengo alma misionera condúceme
a la tierra que tenga sed de Ti.

Así en marcha iré cantando por pueblos
predicando, tu grandeza Señor.
Llevaré mis brazos sin cansancio,
tu historia entre mis labios,
y fuerza en la oración.

SALMO RESPONSORIAL (84)

Voy a escuchar lo que dice el Señor:

«Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos.»
La salvación está ya cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra
y la justicia mira desde el cielo. R.

El Señor dará su lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R.

(1 Kyrie) Señor ten Piedad

(2 Sanctus) Santo

(3 Agnus Dei) Cordero de Dios