Cantos Litúrgicos

XXXII Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B

EL SEÑOR HA ESTADO GRANDE (Entrada)

El Señor ha estado grande,
a Jesús resucitó.
Con María, sus hermanos entendieron qué pasó.
Como el viento que da vida, el Espíritu sopló,
y aquella fe incierta en firmeza se cambió.

Gloria al señor, es nuestra esperanza,
y con maría se hace vida su palabra.
Gloria al señor, porque en el silencio
guardo la fe sencilla y grande con amor.

Pues sus ojos se abrieron
y también su corazón,
la tristeza fue alegría, fue su gozo el dolor.
Esperando con María se llenaron del Señor,
porque Dios está presente si está limpio el corazón.

Nuestro tiempo es tiempo nuevo cada vez que sale el sol
y escuchamos su Palabra, fuerza viva de su amor.
Que disipa las tinieblas y aleja del temor.
Se hacen fuertes nuestras manos
con la Madre del Señor.

TU PALABRA ME DA VIDA

TU PALABRA ME DA VIDA CONFIO EN TI SEÑOR TU PALABRA ES ETERNA EN ELLA ESPERARÉ

Dichoso el que con vida intachable camina en la ley del Señor dichoso el que guardando sus preceptos lo busca de todo corazón.

Postrada en el polvo está mi alma devuélveme la vida tu palabra mi alma está llena de tristeza consuélame, Señor, con tus promesas.

Escogí el camino verdadero y he tenido presente tus decretos correré por el camino del Señor cuando me hayas ensanchado el corazón.

Este es mi consuelo en la tristeza sentir que tu palabra me da vida por las noches me acuerdo de tu nombre recorriendo tu camino dame vida.

Repleta está la tierra de tu gracia enséñame, Señor, tus decretos mi herencia son tus mandatos, alegría de nuestro corazón.

SIEMPRE CONFÍO EN MI DIOS

Siempre confío en mi Dios, (2)
Él me conduce, no temo. Me acompaña al caminar

Aunque sin luz camine yo en la noche,
aunque el temor me impida avanzar.

Aunque perdido yo vaya por las calles,
sin encontrar amor y amistad.

Aunque yo inquieto me mueva todo el día,
sin encontrar la paz del corazón.

Aunque las fuerzas me falten en la vida,
y la ilusión se apague frente a mí.

Aunque el camino se oculte en las tinieblas.
aunque no vea tu sombra avanzar.

VEN SÁCIATE

Eucaristía, misterio de amor, Eucaristía, comida del pan,
hoy le comemos en esta mesa, hoy nos unimos al comulgar.

Ven sáciate, ven al altar, Dios es comida que se nos da.
Ven sáciate, ven al altar, Dios es comida que se nos da.

Eucaristía es un regalo, Eucaristía es un gran don,
en esta misa lo celebramos, todos unidos en comunión.

Tu vida, entera, tiene sentido, cuando te acercas a comulgar.
En esta fiesta Cristo te invita, Dios es comida, comparte tu pan.

En esta mesa de los hermanos Dios nos entrega todo su amor.
Jesús te invita a dar tu vida, a abrir tus manos y el corazón.

SALMO RESPONSORIAL 145, 7. 8-9a. 9bc-10 (R.: 1)

R/. Alaba, alma mía, al Señor.

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos. R.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R.