Pueblo

El pueblo no siempre es citado en los textos bíblicos. Pero está siempre presente: a través de la vida, de las costumbres, de las preocupaciones y luchas que se describen; a través de la fe y de la esperanza que se manifiestan. La Biblia fue escrita para el pueblo y partiendo del pueblo. Es importante ver esta constante presencia del pueblo. A veces se manifiesta a través de detalles curiosos. Así, Ex 1 no recuerda el nombre del rey egipcio que oprimió a los hebreos, ni el de la princesa que adoptó a Moisés; pero sí cita los nombres de las dos parteras egipcias, Sifrá y Puá, que desobedecieron la ley injusta y así salvaron de la muerte a muchos niños hebreos.