Sábado

Para Los israelitas es el día del descanso semanal, concedido por Dios. El AT le da mucha importancia y es muy rigoroso en obligar a su cumplimiento. Con el correr del tiempo, se suscitaron muchos interrogantes sobre lo que estaba permitido, o no, hacer en día de sábado, y entonces esa observancia se volvió un peso para mucha gente de conciencia delicada. Jesús no estuvo de acuerdo con eso; le devolvió al sábado su sentido más profundo: no era el fin, sino el medio, para bien de los hombres (Mc 2,27). Cuando la iglesia primitiva se separó del judaísmo, fue también abandonando poco a poco la observancia del sábado (Col 2, 16). Le dio mucha importancia al primer día de la semana, que pasó a ser el día del encuentro de la comunidad (Hch 20, 7; 1 Co 16, 2). Será celebrado como el día de la Resurrección de Cristo y de su presencia viva en la comunidad de fe; será el día de la Eucaristía. Se llamó en adelante DIA DEL SEÑOR (Ap 1, 10). De ahí nuestro nombre de DOMINGO (del latín dominicus = del Señor).