Recordar

Decir que Dios se recuerda de alguien significa que Dios lo ama, le hace el bien, viene en su ayuda. Pedir que Dios se recuerde de su ALIANZA, es decir, de sus promesas, es lo mismo que pedir que siga bondadosamente manteniéndolas. Para el hombre y para la comunidad, recordar los beneficios de Dios es revivir los acontecimientos con alegría, gratitud, alabanza. Es revivirlos de verdad. Recordar es también vivir en la expectativa del gran futuro que se nos ha prometido y prepararlo activamente desde ahora. Todo esto sucede principalmente en la liturgia.