Promesa

Es fundamentalmente la palabra de Dios dirigida a Abrahán y a David, de su bendición. Es anuncio a Abrahán de tres cosas: de una posteridad numerosa, del don de la tierra de Canaán y de una bendición que el pueblo recibirá para ser feliz. La promesa ocupa un lugar central en el NT. Todo lo prometido por el PADRE a los patriarcas y al pueblo de Israel se cumple en Jesucristo (2Co 1, 20). Las promesas son para Israel (Em 4, 13; 9, 4; 15, 8) y para todos los que creen en Cristo (Rm 4, 16; Ga 3, 16. 26-29).