Justo

Para nosotros es la persona imparcial, que trata a cada uno como merece. El AT conoce este uso: habla del Dios justo, que defiende el derecho y la justicia. Pero el adjetivo justo asume distintos matices, según la mentalidad de quien escribe; como hoy: “buen cristiano” para unos quiere decir una cosa, para otros otra. Justo es quien vive fiel a la comunidad, de manera saludable para ella; quien manifiesta su fe en Dios (Gn 7, 1); en los ambientes sacerdotales quiere decir: quien observa la LEY en todos sus detalles. Para Jesús, es justo el que busca el REINO DE DIOS y su justicia (Mt 6, 33): quien, siguiendo a Jesús, ayuda a construir una sociedad en donde se vive como Dios quiere. San Pablo recuerda que esto es gracia, no sólo fruto de nuestro esfuerzo (Ga 2, 16). El Dios justo es siempre el Dios bueno, misericordioso, que ofrece su justicia a todos los hombres.