Juicio

A los israelitas les gustaba ver la historia humana como un gran juicio: Dios es el justo Juez, que defiende al pobre y al oprimido y condena al impío, al opresor – persona o comunidad. El NT muestra que el juicio definitivo está íntimamente unido a la persona de Jesucristo: su VENIDA es ya juicio del mundo; un día vendrá para consumar la historia en el gran juicio del DIA DEL SEÑOR. Atención especial merece el Evangelio según San Juan, redactado todo en una línea de proceso – con testigos, acusaciones, debates y sentencias. El reo parece ser Jesús; en verdad, el mundo es el que está siendo juzgado.